Telebroma

Dónde acaba la broma: lo que no se hace por teléfono

Móvil boca abajo sobre una mesa de madera junto a una taza de té, con una mano apoyada al fondo y una ventana con luz de atardecer

Hay llamadas que se hacen pasar por broma y no tienen ninguna gracia para quien está al otro lado. Algunas, además, pueden acabar con quien las hace dando explicaciones.

La línea no siempre se ve desde dentro. Quien llama sabe que es mentira y está riéndose; quien contesta no lo sabe, y durante esos segundos lo vive como real. Esta es la lista de lo que conviene no hacer nunca, sea o no el 28 de diciembre.

Llamar a emergencias

Ni al 112, ni a la policía, ni a los bomberos, ni a una ambulancia. Nunca. Una llamada falsa ocupa una línea y a una persona que en ese momento pueden hacer falta para alguien que se está ahogando o tiene un infarto. Además, esas llamadas quedan registradas, se pueden localizar y pueden tener consecuencias legales para quien las hace. Si ves a un niño trasteando con el teléfono y marcando números cortos, explícale esto antes de que lo descubra por su cuenta.

Asustar con enfermedades, accidentes o muertes

«Tu hermano ha tenido un accidente.» «Te llamo del hospital.» «Tengo que darte una mala noticia.» Por muy rápido que se descubra después, el susto ya está dado, y hay personas que lo pasan muy mal en esos segundos. A alguien mayor o con el corazón delicado le puede sentar realmente mal. Este tipo de broma no tiene versión buena.

Hacerse pasar por un banco, una empresa o una autoridad

Llamar diciendo que eres del banco, de la compañía de la luz, de Hacienda o de la policía es exactamente lo que hacen los estafadores, y quien recibe la llamada no tiene forma de distinguirlo. Además de asustar, enseña a la gente a fiarse de llamadas que no debería creer. Suplantar a alguien puede tener consecuencias legales.

Lo mismo vale para mensajes con enlaces falsos, aunque sean «de mentira». Que alguien pulse un enlace raro porque lo manda un amigo es justo lo que no queremos que aprenda.

Grabar y difundir sin permiso

Grabar una llamada en la que alguien cae en una broma y subirla a una red social o mandarla a un grupo, sin preguntarle, es exponer a esa persona en un momento en que no se ha preparado para ser vista. A lo mejor dice algo que no diría en público o sale de una manera que no le gusta. Si la quieres compartir, pregunta primero. Si dice que no, se queda en tu móvil o se borra.

Insistir

Una broma se hace una vez. Llamar varias veces seguidas, a horas raras, con número oculto, a alguien que ya ha dicho que no le hace gracia, es acoso. Da igual que empezara como juego. Si la otra persona cuelga, se acabó.

Bromas a desconocidos

Elegir un número al azar o llamar a un comercio para burlarse de quien conteste deja a una persona que no te ha hecho nada con un mal rato y sin poder responder. No sabes si está trabajando con prisa, si espera una llamada importante o si acaba de recibir una mala noticia.

La prueba

Antes de llamar, piensa si te reirías tú si te lo hicieran a ti en un mal día. Si la respuesta es «depende», no llames. Las bromas buenas, las del Día de los Inocentes, se reconocen porque al final se ríen los dos.

También en esta web: Bromas a distancia para el Día de los Inocentes